Hoy he tenido una pesadilla muy larga que ahora no consigo ordenar ni recordar del todo.
Primero, iba por las montañas que rodean Barcelona, no sé con quién. Caminos de tierra. Entrábamos en una casa fantástica, con un jardín enorme y no sé cuántos pisos y terrazas. Salimos, y en un camino bastante escarpado me encuentro a O. Hace muchos años que no nos vemos, así que nos abrazamos. Pero pronto paso a otra cosa.
Cojo un taxi y me voy a Palomares, el pueblo de mi madre. No sé por qué, pero me acompaña una chica desnuda, peliroja, muy pálida, muy delgada y bajita. Me agobio pensando que tengo que encontrarle ropa porque en el pueblo son muy de criticar. Se supone que viajamos durante horas y llegamos al final del atardecer. Entramos a un restaurante que hay en un pueblo cercano, en la playa. El taxista, un señor mayor vestido con jersey gris, por algún motivo, me abraza emocionado, como dándome las gracias y me pregunta algo que no recuerdo. Las luces son cálidas y la gente viste de manga larga. Afuera es de noche.
Sigo caminando por los acantilados y las rocas de la playa con la chica, que sigue desnuda. No sé dónde conseguirle ropa. No sé quién es.
Entonces me doy cuenta de que mi padre me ha estado llamando al móvil. De golpe estoy en la puerta de casa, me abre mi padre, que es mucho más alto o yo he vuelto a ser pequeño, y me dice llorando que mi abuelo, el padre de mi madre, ha muerto.
Al despertar, agobiado, con dolor de espalda y un calor mortal, me he dado cuenta de todo lo que había soñado y de que mi abuelo murió hace unos años.
Dentro de un rato voy al psicólogo. Qué pocas ganas. Qué calor.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario